ConsultarPlacas
Riesgos

Las 7 estafas más comunes con carros usados en Colombia

Las siete estafas más comunes comprando carro usado en Colombia, cómo se ven en la práctica y qué dato las desarma antes de que entregues plata.

3 min de lectura


Ninguna de estas es sofisticada. Todas funcionan por la misma razón: el comprador tiene afán y el vendedor tiene el control de la información. Cada una se desarma con un dato que puedes conseguir antes de salir de tu casa.

1. El carro con prenda

El clásico. El vehículo tiene un crédito vigente y el banco figura como acreedor en el RUNT. Pagas, recibes las llaves, vas a tránsito y no te lo pueden traspasar.

Se desarma consultando limitaciones a la propiedad en el RUNT, el mismo día del negocio. Si aparece una limitación, la plata no sale hasta que esté levantada.

2. El poder de venta

“Hagamos un poder y después usted lo traspasa cuando quiera.” Un poder no transfiere propiedad. El carro sigue siendo del vendedor: sus comparendos, sus embargos, sus deudas y, si le pasa algo, sus herederos.

Se desarma con una regla sin excepciones: se traspasa el mismo día del pago, con los dos presentes en el organismo de tránsito.

3. La pérdida total reconstruida

El carro fue declarado pérdida total, alguien lo compró como salvamento y lo reconstruyó. Puede quedar impecable por fuera y con la estructura comprometida por dentro.

Suele venir con dos pistas juntas: precio muy por debajo del Fasecolda y un vendedor con prisa.

Se desarma con el historial de siniestros por placa. Un choque cobrado a una aseguradora queda registrado; la masilla no lo borra.

4. El kilometraje devuelto

Con un tablero digital cambiar el kilometraje toma minutos. El carro que “solo tiene 60.000” acumuló 180.000.

Las señales físicas: pedales y volante desgastados que no corresponden, asiento del conductor hundido, cinturón deshilachado.

Se desarma cruzando el historial de trámites y revisiones con lo que marca el tablero. Y con un peritaje si vas en serio.

5. Los seriales regrabados

Chasis o motor con números alterados. A veces es un cambio legítimo y autorizado que quedó anotado. A veces es un carro que no debería estar en venta.

Se desarma comparando los seriales físicos contra la tarjeta de propiedad, dígito por dígito, y verificando en el RUNT si hay regrabación registrada. Si el vendedor evade esta revisión, ya tienes tu respuesta.

6. El vendedor que no es el dueño

Aparece un intermediario que “está vendiendo el carro de un familiar que está de viaje”. A veces es cierto. A veces el dueño registrado no tiene idea.

Se desarma pidiendo la cédula y verificando que el titular en el RUNT sea exactamente esa persona. Si hay un poder de por medio, tiene que estar autenticado y vigente, y aun así conviene hablar con el dueño.

7. Las multas heredadas

Comparendos pendientes que aparecen en la ventanilla, cuando ya pagaste. Sin paz y salvo del SIMIT no hay traspaso.

Se desarma consultando el SIMIT gratis por placa y por la cédula del vendedor, antes de cualquier acuerdo.

Lo que tienen en común

Las siete dependen de que revises después de pagar, o de que no revises. Ninguna sobrevive a diez minutos de consultas hechas antes.

Y todas se ven en el mismo sitio: registro del vehículo, limitaciones, siniestros, multas y valor de mercado, cruzados. Eso es exactamente lo que hace el informe.

La regla corta

  • Consulta antes de ir, no después de enamorarte del carro.
  • Consulta otra vez el día del negocio.
  • Traspaso el mismo día del pago, los dos presentes.
  • Si algo te apura, para.

Escribe la placa arriba. El adelanto es gratis y toma menos de lo que llevas leyendo esto.

Consulta la placa antes de decidir. Siniestros, multas, prendas, dueños anteriores y valor de mercado en una sola pantalla. El adelanto es gratis.

Ver adelanto gratis

Treinta mil pesos hoy, o veinte millones de sorpresa después.

El adelanto es gratis. Míralo antes de decidir si pagas.

Consultar placa